El cuartel del Regimiento de Infantería Tetuán 14. El diario fecha la salida con precisión: «Hemos salido a las ocho de la mañana de Castellón, donde nos han brindado una despedida extraordinaria». Los andenes llenos, las autoridades junto a las vías y la Música del cuartel tocando pasodobles.
El mapa
Los lugares de la trilogía
De la estación de Castellón al corazón del Sáhara, siguiendo las fechas que los propios libros anotaron. Diecisiete lugares, las rutas que los unen y las fotografías que se tomaron en ellos.
Proyección Mercator · costa según Natural Earth situación aproximada
Castellón, 20 de junio de 1958
A las ocho de la mañana el tren militar sale de la estación con el Batallón Expedicionario Tetuán XIV. A las diez y media está en Valencia; a las dos de la tarde, embarcado.
«A las diez y media ya estábamos todos en Valencia, donde nos ha recibido mucha gente, e igualmente una Banda de Música». A las dos de la tarde el batallón estaba a bordo; el barco zarpó hacia las seis.
Seis días a bordo del Monte Amboto
Valencia, Málaga, el estrecho y el Atlántico. Doce nudos, la bodega, los delfines y los mareos, anotados cada día en el cuaderno de un soldado de veinte años.
«Ya hemos dejado atrás Málaga y pronto entraremos en el estrecho». El diario anota que la velocidad del Monte Amboto era de doce nudos, y que se dormía en el suelo de la bodega con una sola manta.
Del Mediterráneo al Atlántico. El diario describe el tráfico del estrecho —«barcos de todas clases»— y los delfines que acompañaban al buque, entre la nostalgia y los mareos de la bodega.
El desembarco y las posiciones
El 26 de junio, a las cuatro de la tarde, la Compañía desembarca en anfibios descolgándose por las redes del barco. Empieza un año en el cinturón defensivo del territorio.
Sidi Ifni no tenía puerto. El desembarco se hizo en anfibios, y para llegar a ellos hubo que descolgarse por las redes del costado del barco: «¡vaya papeleta!», anota el diario. En tierra, un campamento de tiendas cónicas junto al campo de aviación. Aquí están la Plaza de España, la iglesia y el zoco que retratan las fotografías del archivo.
Del Aaiún a Hausa
El tercer volumen se aleja de Ifni: Villa Bens, Daora, la capital de la provincia y, a trescientos kilómetros de ella, el destacamento del Batallón Disciplinario.
El apéndice del tercer volumen fecha la partida: «El 9 de enero parte con el DOMINE hacia Villa Bens, encuadrado como cabo de ametralladoras». Allí, y en las posiciones defensivas de Cabo Juby, consiguió los galones de sargento.
Situación aproximada: los libros lo nombran, pero no consta su emplazamiento exacto.
Quince días de guarnición defendiendo el destacamento «ante posibles incursiones de los rebeldes», mientras el batallón se replegaba a Villa Bens terminada la Operación Teide.
Capital del Sáhara español, convertido en provincia en 1958. Aquí aterrizaban los aviones desde Las Palmas y aquí estaba la delegación del Cabrerizas donde esperaban los destinados a Hausa. «En El Aaiún, decir Cabrerizas es como mentar al diablo».
Situación aproximada: los libros lo nombran, pero no consta su emplazamiento exacto.
El destacamento del Batallón Disciplinario de Cabrerizas, «en pleno corazón del desierto sahariano»: el escenario central del tercer volumen. Diana a las 06:30, instrucción de orden cerrado y ranchos que llegaban según convoy. El libro no da su posición; el relato lo sitúa a unos trescientos kilómetros de El Aaiún.
Parada obligada de los convoyes: «un viaje que duraría día y medio, haciendo noche en Smara». Desde allí llegaban refuerzos al destacamento y salían los corrigendos trasladados.
Situación aproximada: los libros lo nombran, pero no consta su emplazamiento exacto.
Uno de los puestos citados en el relato junto a Smara y Mabhes, cerca de las fronteras del territorio. Su nombre quedó unido a uno de los combates más duros de la campaña de 1958.
Situación aproximada: los libros lo nombran, pero no consta su emplazamiento exacto.
Cuando el Disciplinario se trasladó desde Hausa y pasó a ser Batallón de Línea, el protagonista quedó agregado aquí, en el Batallón de Instrucción de Reclutas, hasta su regreso a Castellón.
Capital de Río de Oro, el otro distrito del Sáhara español. El libro la nombra al describir las pistas que cruzaban el territorio desde El Aaiún, y como destino de traslado de los corrigendos.
El puente aéreo con la Península. Desde su aeropuerto salía el avión que dejaba a los destinados al Disciplinario en El Aaiún, primera escala de un viaje que terminaba en el desierto.
El destino anterior del protagonista, en el Batallón de Infantería de la isla. «Procedo de Fuerteventura y acabo de aterrizar en El Aaiún», dice al presentarse en la delegación del Cabrerizas.
Algeciras, junio de 1959
Doce meses después, el batallón vuelve. Una fotografía del archivo se titula, sin más, «Puerto de Algeciras, el regreso».
El final del año africano. Una de las láminas del archivo se titula «Puerto de Algeciras, el regreso»; otra, «Virgen de África, regreso a casa», nombra el barco que los trajo de vuelta.
Cabrera, 1978
La trilogía no termina en África. Veinte años más tarde, en una isla del Mediterráneo, el protagonista encuentra la historia de otros soldados olvidados y decide escribir.
El tercer volumen termina lejos del desierto. En 1978 el protagonista pisa Cabrera como oficial del Regimiento Palma 47 y queda impresionado por la historia de los nueve mil prisioneros franceses de 1809, de los que solo tres mil seiscientos salieron con vida en 1814. Es el hilo que cierra el libro.
El cinturón defensivo
Las posiciones de Ifni, en croquis
El primer volumen incluye entre sus apéndices unos «croquis-apuntes de posiciones defensivas». Estos son los puestos que nombran los libros y los pies de las fotografías. Se dibujan como un croquis, y no sobre el mapa, porque su emplazamiento exacto no consta en ninguna fuente pública: lo documentado es la forma del perímetro, unos veintisiete kilómetros de frente a una media de nueve del centro de Sidi Ifni.
De dónde sale el mapa
Cada lugar está contado en un libro
Las fechas, las horas y los nombres de este mapa son los que anotaron los propios expedicionarios. Los tres volúmenes se leen enteros y gratis.